_· 1.83m - ??? y.o ·_
— Ah, gracias... — Se le escapa una nueva risilla, buscando el dedo que tocaba su nariz para jugar con él.
Le dejaría comer, no era tan mala, aunque tocó su nariz cuando se acercó.–
Esta vez se acercó lento y manteniendo sus ojos oscuros clavados en ella mientras abría la boca. Poquito a poco, sin prisa y creando tensión.
— Ah, gracias... — Se le escapa una nueva risilla, buscando el dedo que tocaba su nariz para jugar con él.
Alzó un índice.
— Con una galleta.
Alzó un índice.
— Con una galleta.
Esta vez se acercó lento y manteniendo sus ojos oscuros clavados en ella mientras abría la boca. Poquito a poco, sin prisa y creando tensión.
— ¡Pero bueno! Qué traición.
¿De aire me alimentas?
Esta vez se acercó lento y manteniendo sus ojos oscuros clavados en ella mientras abría la boca. Poquito a poco, sin prisa y creando tensión.
No la iba a seguir, tampoco era un desalmado.
— Suerte con tu casamiento y espero que te haga feliz, Mag.
No la iba a seguir, tampoco era un desalmado.
— Suerte con tu casamiento y espero que te haga feliz, Mag.
— ¿Chamanes? Bueno... Quizá me uno. ¿No habrá problema conque... sepa de magia no muy buena en vuestro círculo?
Se refiere a la roja, claro. Pese a que no la usaba para nada malo, sus tatuajes le recordaban constantemente >
— ¿Chamanes? Bueno... Quizá me uno. ¿No habrá problema conque... sepa de magia no muy buena en vuestro círculo?
Se refiere a la roja, claro. Pese a que no la usaba para nada malo, sus tatuajes le recordaban constantemente >
Le ha tendido una galleta a la muchacha que acaba de aparecer.
— Toma, anda.
Le ha tendido una galleta a la muchacha que acaba de aparecer.
— Toma, anda.
Los jarrones bonitos son los primeros que se caen al suelo.
Esquivó el manotazo y siguió tocándole las narices.
— Pobre diablo el que te tenga de esposa en breve.
Los jarrones bonitos son los primeros que se caen al suelo.
Esquivó el manotazo y siguió tocándole las narices.
— Pobre diablo el que te tenga de esposa en breve.
— ¡Pero bueno! Qué traición.
¿De aire me alimentas?
Se inclina hacia ella y abre la boca con una sonrisita traviesa, jugando.
— ¡Pero bueno! Qué traición.
¿De aire me alimentas?
Le da un toque en la nariz, si es que se deja.
— Ahora que te trato con la misma moneda soy imbécil.
Pobrecita.
Le da un toque en la nariz, si es que se deja.
— Ahora que te trato con la misma moneda soy imbécil.
Pobrecita.
Le dio con le hombro en el suyo, tomando su desayuno con rapidez.
— ¡Nah! Estoy bien. Ya ves tú que simplicidad que con un desayuno soy feliz.
Le dio con le hombro en el suyo, tomando su desayuno con rapidez.
— ¡Nah! Estoy bien. Ya ves tú que simplicidad que con un desayuno soy feliz.
Deberías ser tú la primera con tu esquela en ese cementerio, entonces.
Encogió un hombro.
— Tranquila, tampoco me interesaba.
Deberías ser tú la primera con tu esquela en ese cementerio, entonces.
Encogió un hombro.
— Tranquila, tampoco me interesaba.
Ríe, devolviéndole la pulla.
— ¿Me vas a invitar?
Ríe, devolviéndole la pulla.
— ¿Me vas a invitar?
Se lo zampa rápido. Hacía mil años que no sentía hambre.
Se lo zampa rápido. Hacía mil años que no sentía hambre.
Le parecía un escenario incluso más real que el de alguien queriendo enlazarse con ella por voluntad propia.
Le parecía un escenario incluso más real que el de alguien queriendo enlazarse con ella por voluntad propia.
— ¿Me alimentas?
— ¿Me alimentas?
Volver a estar vivo le ha devuelto la facilidad para contestar a sus borderías. Y qué puede decir, le gusta.
— ¿Y ese hombre existe?
Volver a estar vivo le ha devuelto la facilidad para contestar a sus borderías. Y qué puede decir, le gusta.
— ¿Y ese hombre existe?
Pero no iba a negar que el cambio de temperatura no le vino nada nada mal a su cuerpo. Se ha estirado con calma, dándole igual que algunas partes desnudas se vieran con el bracear hacia atrás.
— Bueno, no está mal. Pero el próximo baño que >
Le vuelve a salpicar una vez dentro, merodeándole como si fuera un depredador. Solo estaba jugando, para que el otro chico se tranquilizase.
— ¿A que no se está tan mal? — Le dice, sabiendo perfectamente que está >
Pero no iba a negar que el cambio de temperatura no le vino nada nada mal a su cuerpo. Se ha estirado con calma, dándole igual que algunas partes desnudas se vieran con el bracear hacia atrás.
— Bueno, no está mal. Pero el próximo baño que >
Se inclina hacia ella y abre la boca con una sonrisita traviesa, jugando.
Gracias. ¿Quieres otra?
— Bueno. Come tranquila.
Se ha terminado su galleta con calma.
Se inclina hacia ella y abre la boca con una sonrisita traviesa, jugando.
No le contaría entonces sus hazañas, ya que no parecía importarle.
— No no, si aunque lo ocultases serías muy mala en ello.
No le contaría entonces sus hazañas, ya que no parecía importarle.
— No no, si aunque lo ocultases serías muy mala en ello.
¿Y tú?
¿Y tú?