Yo, en mis adentros: «tómalo y libérame de esta corporalidad, permíteme ser sólo una idea, un pensamiento, una abstracción; deja a mi alma libre, sin ataduras y piensa en mí sin rostro, sin nada más».
Yo, al fin: «gracias».
Qué pesada soy.
Yo, en mis adentros: «tómalo y libérame de esta corporalidad, permíteme ser sólo una idea, un pensamiento, una abstracción; deja a mi alma libre, sin ataduras y piensa en mí sin rostro, sin nada más».
Yo, al fin: «gracias».
Qué pesada soy.