-Tengo callos.
-Lo siento. ¿Pero me puede traer unas albóndigas?
-Tengo callos.
-Lo siento. ¿Pero me puede traer unas albóndigas?
Yo - Claro que me pones.
Yo - Claro que me pones.
-Uy, perdón, se le habrá olvidado a la cocinera echarle albóndigas.
-Uy, perdón, se le habrá olvidado a la cocinera echarle albóndigas.