La segunda asamblea de Sol abre el foco para "democratizar" un movimiento gigante: "Organizarse es la única salida"
Cientos de personas han vuelto a concentrarse junto a la estatua del Oso y el Madroño para debatir sus objetivos e incorporar más luchas a la causa: desde el debate por la situación en Ceuta hasta el desalojo de un centro social en Móstoles, la vida de las trabajadoras del hogar o las dificultades entre migrantes para obtener el padrón de habitantes. Comienza la cuenta atrás hasta el viernes
La acampada de Sol crece hasta las 1.248 tiendas de campaña
La segunda asamblea en la Puerta del Sol volvió a ser tanto o más multitudaria que el primer día. Sin embargo, el debate esta vez se amplió a otras luchas más allá de la vivienda: desde la situación en Ceuta hasta la precariedad de las trabajadoras del hogar o los problemas entre migrantes para solicitar el padrón y normalizar sus vidas. Sin embargo, localizar el punto de encuentro fue más difícil que el martes. Aunque en un primer momento se habló de estar a las 19.30 frente a la tienda de Apple, muy cerca de la estatua donde se llevó a cabo el último encuentro, llegada la hora era una plataforma de trabajadoras sociales madrileñas la que tomó el micrófono en el lugar. Pasados unos minutos, ellas mismas avisaron de que la charla informativa se trasladaba a la calle Alcalá, un poco más arriba.
Allí fueron llegando poco a poco los asistentes y curiosos. Iban sentándose en circulo hasta que los primeros portavoces, que cogieron el micrófono y aseguraron no pertenecer a ninguna afiliación específica, explicaron cómo iba a funcionar esta asamblea. “Estamos aquí para definir cuáles van a ser nuestros próximos objetivos después de una reunión que tuvieron ayer los distintos colectivos que confluyen en esta acampada. Queremos compartir con vosotros las conclusiones y que podáis aportar sugerencias, porque mañana seguramente volvamos a reunirnos para trazar una estrategia en base a lo que decidamos hoy”, comienza a explicar una de ellas.
Las caras visibles de esta segunda asamblea pidieron a los presentes no hacer fotos ni vídeos, dado que muchos de ellos eran perfiles anónimos. Entonces fue cuando enumeraron los cinco puntos que traían al debate, y no todos tenían que ver únicamente con la vivienda: desde plantear qué hacer ante los decretos que este viernes se elevan al Congreso hasta definir un “posible horizonte” de huelga general; pero también hacer un llamamiento para frenar otros desalojos a la vista como el de La Casika, un centro social okupado en Móstoles que puede vaciarse el próximo 6 de octubre.
También reflexionaron sobre la situación política en Ceuta, haciendo hincapié en las últimas medidas que “limitan” los derechos de los migrantes o la reciente salida involuntaria de ACNUR, apartado de la crisis por decisión del Gobierno central. Pero un objetivo era transversal a los otros cuatro: “¿Cómo podemos democratizar este movimiento para legitimarlo y que todos estemos representados?”. La respuesta, al menos esa tarde, fue organizar grupos de 20 entre las cientos de personas que observaban a su alrededor. Cada grupo eligió luego a un portavoz y, después de debatir internamente durante una media hora, se exponían las conclusiones para sacar puntos en común.
A los periodistas acreditados que comunicaron su condición se les pidió marchar para “no transmitir antes de tiempo las decisiones del debate”. Pero justo en ese momento, casi a las nueve de la noche, otro foco de gritos y cánticos comenzó a brotar cerca de allí. Junto a la estatua del Oso y el Madroño, donde se citó la asamblea del martes, el Sindicato de Inquilinas de Madrid había llamado a un “acto político” con el que cerrar la noche.
“¿Dónde está el gobierno progresista?”, podía escucharse entre la multitud, así como otros lemas con insultos directos al alcalde José Luis Martínez-Almeida, la presidenta regional Isabel Díaz Ayuso, el líder nacional de Vox, Santiago Abascal, e incluso el primer ministro isralí, Benjamin Netanyahu: “¡Para Maricarmen, el ático de Ayuso!”. Luego, el micrófono pasó a manos de perfiles muy distintos que abogaron por unificar sus luchas y “legitimar aún más” el movimiento que se gesta en Sol. “Organizarse es la única salida, no podemos olvidarlos”, resumía una trabajadora del hogar desde la estatua del Oso y el Madroño.
Desde que el 26 de septiembre una marcha por la vivienda acabó convirtiéndose en acampada popular, miles de personas han tomado las plazas de toda España a modo de protesta. El desahucio de Maricarmen Abascal, la anciana de 87 años a la que Urbagestión echó de su vivienda, ha sido la gota que ha colmado el vaso. Barcelona, Palma, Santander, Las Palmas o Sevilla son solo algunas de las ciudades que han montado acampadas por la vivienda. Hasta el momento la de Sol es, con diferencia, la más multitudinaria de España, en un lugar simbólico por su cercanía con el 15M (otro movimiento similar en 2011) y con más de 1.200 tiendas contabilizadas en el momento de escribir estas líneas.
A la espera de una votación clave en el Congreso
Horas antes de la segunda gran asamblea de la acampada –la primera fue un día antes, el martes– se anunciaron caceroladas desde mañana para elevar el ruido frente a los ayuntamientos. Será a partir de las 20.00 horas. La Confederación de Sindicatos de Inquilinas, entre los principales organizadores de la protesta, llama a presionar de esta manera para que el Congreso de los Diputados apruebe el viernes los dos decretos de vivienda impulsados por el PSOE y Sumar: uno para blindar los desahucios hasta el 31 de diciembre de 2030 y otro que, fundamentalmente, permitirá renovar automáticamente los alquileres en lo que queda de legislatura. En ese sentido, esta segunda batería de medidas ha desatado críticas entre los asistentes a la acampada por incluir deducciones fiscales a los caseros u otra letra pequeña.
La Confederación de Sindicatos de Inquilinas se ha posicionado este miércoles a favor de que se convaliden los dos decretos de vivienda enviados ayer por el Gobierno al Congreso de los Diputados y que deberán ser refrendados el viernes en un Pleno extraordinario. A través de una nota, la organización ha considerado que si bien no están de acuerdo con el “troceo” de las medidas en dos textos distintos, deben aprobarse ambos para que entren en vigor las medidas antidesahucios y de regulación de alquileres del primero, así como la prórroga automática que recoge el segundo texto.
Los próximos pasos se darán el sábado, cuando ya se conozca el resultado de la votación del Parlamento y pueda intuirse cuál será la reacción social en Sol. En un comunicado difundido hace unas horas, los colectivos de vivienda implicados en la acampada se mostraron conscientes “de que una norma de urgencia, como estos decretos, no podrá revertir décadas de políticas que han convertido la vivienda en un negocio”. Aun así, consideraron abierta una “oportunidad histórica” de reformar progresivamente las políticas de vivienda.
El primero y más amplio de los decretos de vivienda aprobados por el Consejo de Ministros este martes ya es público en el Boletín Oficial del Estado. La letra pequeña aclara algunas de las dudas que quedaron en el aire. El segundo no es público, pero determina que los caseros tendrán que indemnizar con un año de la renta a los inquilinos si no cumple con la prórroga automática, que será indefinida, según el documento al que ha tenido acceso elDiario.es. Estos marcos recuperan la prórroga extraordinaria a todos los alquileres vigentes que venzan en dos años, al cierre de 2028, en los mismos términos que el contrato en vigor. Ahora bien, para acogerse a ella habrá que estar al corriente de los últimos ocho pagos. Solo si se pactan otras condiciones o si el propietario necesita el piso para él o para familiares no tendrá efecto la prórroga.
Apoya el trabajo periodístico de Somos Madrid
Esta información ha podido salir a la luz gracias a las personas que apoyan la edición local de Madrid en elDiario.es. Si tú también quieres y puedes hacerlo, hazte socia, hazte socio y contribuye a sostener nuestro trabajo diario y a publicar exclusivas que cambien las cosas. Si ya tienes una suscripción, puedes hacer una aportación extra a la sección local de Madrid para apoyar las informaciones de proximidad, sobre lo que importa en el día a día de los habitantes de esta ciudad: para hacerlo, entra en el apartado de 'tu cuota' en tu perfil privado. Tu ayuda al periodismo local es importante.
---