Super Niño: preocupa el colapso de la red cloacal y el exceso de agua en algunos sectores de Mendoza
Con la ocurrencia del Súper Niño en nuestro país y, fundamentalmente nuestra provincia, permanecemos, todos y todas, en ascuas. Estamos esperando una mezcla de películas de terror y catastróficas, con invasiones alienígenas. Una mezcla de Freddy Krueger, Granizo (donde Francella observa como una piedra rompe el Obelisco) y La Guerra de los Mundos.
Para dejar de andar tan asustados y comprender detalles técnico científicos reales y los posibles impactos en Mendoza y Lavalle conversamos con el ingeniero agrónomo Martín Cavagnaro, especialista en meteorología y estudioso del cambio climático.
## ¿Porqué un Super Niño?
“El Niño es un fenómeno que pertenece a la variabilidad natural del planeta y es un fenómeno que se produce entre un período de 2 a 7 años, aproximadamente” señala sobre la ocurrencia, y da detalles sobre el origen: “este fenómeno tiene que ver con la temperatura del mar a la altura de las costas del Perú, en el Pacífico: durante el Niño las aguas tienen más temperatura que lo normal. Entonces, lo que ocurre es que ahí, en el calentamiento del mar en ese sector, hay movimiento de presiones y de vientos, y modifica el sistema climático a nivel mundial, produciendo lluvias fuera de lo normal”.
Respecto a las características de lo que está pronosticado para este año, que le vale la incorporación del prefijo “súper”, Cavagnaro sintetiza: “es un Niño de categoría fuerte a muy fuerte. ¿Qué quiere decir esto? Se declara que es Niño cuando la diferencia de temperatura respecto al promedio es de medio grado, de 0,5 grados. Esta vez están proyectando que esta diferencia de temperatura va a llegar a cerca de 3,5 a 3,8 grados”.
## El impacto de las lluvias en la Mendoza productiva
En nuestra provincia las precipitaciones, en años normales, rondan entre los 200 y los 300 milímetros, según la zona. Para este fenómeno se espera que las precipitaciones ronden los 600 a 700 milimetros para los próximos meses. El especialista señala sus implicancias: “Nos modifica un montón de cosas: se inundan las ciudades, tenemos problemas en el campo, con quienes tienen frutales, viñas u hortalizas, los cultivos sufren problemas con hongos”.
Se espera que el incremento de las precipitaciones comiencen a darse a partir del mes de octubre, “pero lo más importante que arrojan los modelos va a ocurrir en diciembre y enero” advirtió Cavagnaro. Y arriesgó algunos consejos para el sector productivo: “los productores tienen que tener precauciones de acuerdo a sus cultivos que tengan, los que puedan hacer tratamientos preventivos contra enfermedades criptogámicas (hongos), tienen que tener los preventivos a mano”. Y en el caso de cultivos hortícolas aconsejó “hacer algunos desagües en la finca para poder entrar o para que no se le inunden los cultivos”.
Y advirtió sobre posibles avivadas comerciales: “estamos en una situación similar a lo que pasó en la pandemia con el alcohol en gel, todos se empiezan a avivar. Hoy un rollo de membrana empieza a salir el triple de lo que va cuesta normalmente. No sé qué pasará con los agroquímicos y con los productos cúpricos como preventivos. Entonces, entre lo que tiene que ver con el stock y los precios, mejor prevenir y tratar de tener todo lo antes posible”.
Sobre la posibilidad de la caída de granizo, el investigador manifestó: “obviamente la correlación entre mayores precipitaciones siempre trae la probabilidad de mayor probabilidad de granizo”.
## “No hay que asustar a la gente”
“Yo siempre digo que mediatizarlo y asustar a la gente tampoco está bueno, hay que estar atento a los pronósticos pero – valoró -, sinceramente, nunca había visto el nivel de certeza que vienen dando los organismos internacionales, el nivel de certeza de que se va a producir el fenómeno es del 100%”, aunque matizó el impacto final: “después, cuánto va a llover exactamente, no lo sabe nadie, sabemos que las precipitaciones van a ser importantes”.
## El impacto en Lavalle
Una de las principales preocupaciones que señaló Cavagnaro respecto a la cuenca norte tiene que ver con los colapsos cloacales que vienen ocurriendo y que se puede agravar: “las cloacas están muy viejas y están colapsadas, todas, y a ellas no sólo va la red cloacal: se le suma todo lo que es pluvial (lluvias), entonces colapsan”.
“Las zonas de Corralitos y Lavalle van a estar muy comprometidas con este tema” alerta y critica la desidia de las autoridades, por no resolver con obras: “la decisión es: o la red cloacal entra a la casa de las personas, o la desviamos a los canales de riego, y es un problema porque tampoco los productores van a poder usar esa agua para regar” exhorta con lo que viene siendo un tema cuasi tabú, “la situación me preocupa mucho” apuntó.
Y refuerza: “más allá de todas las cosas que pueden hacer los gobiernos, que salen a limpiar las acequias y los canales, y todas las redes aluvionales, para que estén preparadas para desviar el agua, a mí lo que me preocupa es la red cloacal, sinceramente”.
El especialista suma un factor que podría afectar a la zona del secano lavallino: “hay una inusual acumulación de nieve en cordillera, todos los diques van a quedar llenos y a eso se suma que va a llover mucho”. Ese “sobrante” que la provincia no está preparada para resolver, puede afectar a los confines de la cuenca: “tienen que ver cómo se gestiona ese sobrestock de agua al que no estamos acostumbrados, es muy probable que dejen pasar el agua, el productor (agrícola, de regadío) no va a ocupar el agua, la va a dejar pasar porque ya está mojado el campo”. Y remarca: “hay que ver cómo Irrigación y la Municipalidad de Lavalle se ponen de acuerdo para gestionar toda esa agua, porque va a ser muy importante en enero”.
Los caminos rurales con poco mantenimiento, según Cavagnaro, van a provocar casi con seguridad el aislamiento de muchas familias. “Es probable que, la cantidad y, sobre todo la frecuencia, donde podemos tener una semana seguida de lluvias, en los lugares con complicaciones para transitar o con muchas vías de circulación de tierra, se pueda complicar, si en un día te caen 50 milímetros todo junto, va a ser imposible salir”.
Así las cosas, desmistificando el asunto, pero sin subestimar, cada familia deberá prever algunas cuestiones que estén a su alcance, pero serán unas pocas, como los techos de las viviendas o los callejones de las fincas. Grandes responsabilides caen sobre los organismos del estado, que deberán llegar lo mejor posible, con las previsiones para minimizar los daños, y tendrán que salir a asistir a la población ante los imponderables que, con seguridad, y ojalá sean mínimos, van a ocurrir. Esperemos que estén a la altura de las circunstancias.
Compartimos la charla completa con Martín Cavagnaro:
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