"El gobierno dijo que pararía el caos a cambio de datos electorales", denuncia Fiscal de Minnesota
Entrevista de Angélica Pérez, enviada especial a Mineápolis
(entrevista realizada el 7 de mayo de 2026)
Descrita por el Departamento de Seguridad Nacional como la acción de control migratorio más grande de la historia de EE. UU., la Operación Metro Surge en Minesota fue la punta de lanza de la cruzada que libra Donald Trump en 2026. Una ofensiva jurídica que ha disparado las detenciones y las deportaciones de migrantes, incluidos a terceros países de donde no son originarios.
Entre el 4 de diciembre y el 12 de febrero de 2026, 3.000 agentes de ICE fueron desplegados en las Ciudades Gemelas de Mineápolis y Saint Paul, y posteriormente se extendió su presencia al resto del estado. Miles de personas fueron arrestadas en medio de la brutalidad policial. Dos ciudadanos estadounidenses, Renne Good y Alex Pretti, fueron abatidos y un venezolano, Julio César Sosa-Celis, herido por agentes federales de migración.
Las comunidades de Minneapolis y Saint Paul recibieron recientemente uno de los reconocimientos cívicos más importantes de Estados Unidos al ser galardonadas con el Premio John F. Kennedy Profile in Courage 2026 por “arriesgar sus vidas de manera pacífica para proteger a sus vecinos y a miembros de la comunidad inmigrante de esta operación federal sin precedentes”.
En el marco de la investigación internacional Deportation Project, revelaciones sobre la maquinaria de detenciones y deportaciones de la administración de Donald Trump, RFI hablócon el fiscal general del estado de Minnesota, Keith Ellison.
RFI: ¿Cómo describe usted lo que vivió la población durante la Operación metro Surge?
KEITH ELLISON: La gente tenía miedo. La gente estaba enojada. La gente sentía compasión por sus vecinos, y muchas personas se ofrecieron a hacer lo que podían. Pero, predominó el miedo, sobre todo si eras una persona de origen latino, de África Oriental o de la etnia hmong. Y muchas personas que, aunque son inmigrantes, cuentan con un estatus legal en Estados Unidos — ya sea la ciudadanía, una solicitud de asilo o la residencia permanente, lo que sea–, también tenían miedo. Personas muy cercanas a mí, que son ciudadanas estadounidenses, no salían a ningún lado sin su pasaporte.
RFI: Además de la población de las Ciudades Gemelas, autoridades como el acalde de Mineápolis Jacob Frey, el gobernador Tim Waltz y usted mismo encarnan la resistencia e Minnesota a la política anti migratoria de Donald Trump.
KEITH ELLISON: El gobierno federal actuó de manera inconstitucional e ilegal, y por eso lo demandamos. El gobierno federal y el gobierno del estado de Minnesota operan como gobiernos soberanos paralelos con diferentes áreas de responsabilidad. Nosotros no hacemos lo que se supone que ellos deben hacer, no hacemos su trabajo, ni les permitimos hacer el nuestro.
Así que, en esencia, el gobierno federal llevó a cabo la Operación Metro Surge para intentar coaccionar al estado de Minnesota a que acatara la política federal y eso es ilegal. Nosotros no queríamos hacerlo y no lo hicimos. Entonces, enviaron al mayor número de agentes federales aquí a Minnesota. Y no solo los enviaron, sino que llegaron actuando de manera muy abusiva.
Los agentes de ICE detuvieron a la gente en la calle de manera ilegal y sin motivo, usando la fuerza contra personas pacíficas, incluyendo manifestantes, apuntando con armas a personas que no representaban ninguna amenaza. Llevando a cabo acciones agresivas en lugares sensibles como escuelas, lugares de culto y hospitales.
RFI: Usted dice que el estado de Minesota demandó al gobierno federal
KEITH ELLISON: Sí. La fiscal general de Estados Unidos nos envió en ese momento una carta diciendo que todo este caos podía terminar si les dábamos cierta información. Se trata de información a la que el gobierno federal no tiene derecho legalmente. Y los estamos demandando por tratar de apropiarse de nuestros registros electorales ilegalmente. Los demandamos basándonos en la Décima Enmienda, la Primera Enmienda y en la Ley de Procedimientos Administrativos.
RFI: ¿Y por la acción de los agentes del ICE que usted denuncia?
KEITH ELLISON: Los demandamos por violar los derechos civiles de las personas. Por los salarios perdidos. Por el tiempo escolar perdido. Po los daños causados a nuestra comunidad empresarial. Por obligarnos a gastar más dinero en nuestra policía local para tratar de controlar el caos.
También estamos investigando a los oficiales que mataron a Renee Good y a Alex Pretty, así como a los oficiales que dispararon, pero no mataron, a Julio Sosa Solís. Estamos considerando presentar cargos penales. El gobierno federal se negó a entregarnos los expedientes de la investigación, también los hemos demandado por eso.
Todos esos casos están pendientes, pero seguimos buscando justicia porque, en Estados Unidos, el gobierno federal no goza de inmunidad cuando un agente federal comete un delito que viola la ley estatal contra un residente de un estado.
RFI ¿Puede la Fiscalía de Minesota defender el derecho de los inmigrantes a no ser expulsados del país por el hecho de no tener sus documentos de residencia en regla?
KEITH ELLISON: Ni la Fiscalía General del estado de Minnesota, ni de ningún otro estado tiene competencias en materia de inmigración. Cuando nos llaman personas con problemas de inmigración, las ponemos en contacto abogados especializados para que obtengan asesoría legal.
Lo que sí hacemos es asesorar a las autoridades de seguridad pública, cal sistema penitenciario, a las escuelas, a las empresas sobre los derechos de las personas inmigrantes y sobre lo que los oficiales de inmigración pueden y no pueden hacer. Lo que pueden hacer solo si tú les das permiso. Y cómo hacerlo. Tratamos de que la gente conozca cuáles son sus derechos legales. En eso trabajamos bastante.
RFI: Familiares e inmigrantes detenidos con quienes hemos hablado denuncian que la persona, una vez cae en poder de los agentes de migración, es sometida a aislamiento y a un traslado exprés a centros de detención en otros estados. La mayoría de las veces a Camp Eas Montana, en Texas, conocido como “el infierno en El Paso”. ¿Cuál es su opinión?
KEITH ELLISON: Creo que eso es terrible. La administración de Trump es capaz de hacer esto. Le pediría a la gente que se comunique con mi oficina para intentar hacer algo al respecto. Queremos saber de estas situaciones y poder mantener unidas a las familias.
Como fiscal general formo parte de la junta de indultos, y ha habido casos en los que alguien tuvo problemas con la ley hace años, y ahora se enfrenta a la deportación porque usas esa razón para expulsarle. Hace poco, tuvimos una reunión de la junta de indultos para anular una condena de 1992 que las autoridades federales estaban tratando de usar para deportar a alguien. Si el inmigrante detenido se encuentra en otro estado y tiene un caso susceptible de indulto en Minnesota, podemos actuar y otorgarle un perdón sin importar dónde se encuentre.
RFI: Fiscal, a menudo los detenidos no tienen antecedentes penales. Lo único que les reprochan para detenerlos y expulsarlos es que ingresaron al país de manera irregular. Sin importar cuándo y cuál sea su estatus migratorio actual, los mantiene presos como a criminales, pero sin un proceso en su contra.
KEITH ELLISON: Entrar a Estados Unidos de manera irregular no es un crimen, es una infracción civil, pero no es un crimen. Tienes razón. Desafortunadamente, hay mucha gente a la que me gustaría poder ayudar, pero debido a que la inmigración es una responsabilidad federal, la capacidad del estado para cambiar la política migratoria es muy limitada.
RFI: Pero los estados pueden elegir si siguen a rajatabla los dictados en política migratoria de la administración de Trump –como lo hace Florida—o no.
KEITH ELLISON: Sí, hay esa flexibilidad. Y nosotros no trabajamos para el gobierno federal. Trabajamos para la gente del estado de Minnesota
RFI: ¿Qué opina del empeño del presidente Donald Trumlp por, lo cito, “llevar a cabo la mayor deportación de inmigrantes de la historia”?
KEITH ELLISON: Todo se basa en la creencia racista de que, de alguna manera, los inmigrantes están reemplazando a la población blanca de Estados Unidos, quitándoles sus empleos y oportunidades. Esto no es cierto. Es una teoría de la conspiración falsa. Y, sin embargo, personas como Donald Trump lo creen y lo han convertido en política estatal.
Si uno analiza esta política, puedes rastrear su origen. En el libro El campamento de los santos del francés el francés Jean Raspail, y el Ku Klux Klan son referentes clave en el debate migratorio actual. Este planteamiento responde a una antigua filosofía basada en la falsa noción de que Estados Unidos es exclusivo para personas de ascendencia europea. Por esta razón me opongo firmemente. Es una postura terrible, disruptiva, dañina e injusta que, a menudo, roza la ilegalidad. Necesitamos urgentemente un cambio político que restablezca la justicia.