–Mandarina: «Qué frío ni que ná».
«Voy a pararme cada dos metros porque hay mucho que oler».
«Y mira qué caca tan apetitosa, oye».
«Y ahora me tumbo un rato aquí, que se está muy bien a la fresca».
Mandarina:
–Mandarina: «Qué frío ni que ná».
«Voy a pararme cada dos metros porque hay mucho que oler».
«Y mira qué caca tan apetitosa, oye».
«Y ahora me tumbo un rato aquí, que se está muy bien a la fresca».
Mandarina:
-sin mandarina concebida.
-qué obsesión, Eris.
-soy devota de la vitamina c.
-sin mandarina concebida.
-qué obsesión, Eris.
-soy devota de la vitamina c.
Le agregué chips de chocolate amargo porque pintó.
Le agregué chips de chocolate amargo porque pintó.