Mourinho aviva la guerra del Real Madrid con Tebas... y el amor a Vinicius
Guerra y amor. Esa doble y contrapuesta relación es la que mantiene y seguirá manteniendo el Real Madrid contra Javier Tebas y con Vinicius respectivamente. El presidente de LaLiga y el jugador brasileño fueron protagonistas principales este sábado en la rueda de prensa de José Mourinho en la previa del partido ante el Sevilla pese a que ninguno de los dos tiene relación directa con dicho encuentro. Es cierto que fueron los periodistas —algunos— presentes en la sala de Valdebebas quienes preguntaron sobre ambos personajes, pero no lo es menos que el entrenador portugués no rehúye ninguna cuestión al respecto. Al contrario, asume con ganas y orgullo el rol de portavoz del club, tal y como recalcó a modo de advertencia tras la cita de Champions de esta semana en Roma: «Los madridistas no son estúpidos y yo haré todo lo posible para abrirle los ojos a la gente».Y siguiendo esa línea, todavía caliente el comunicado oficial en el que el Real Madrid pidió este viernes la «dimisión inmediata» de Tebas por comparar los métodos de propaganda madridistas con los de la Alemania nazi, Mourinho insinuó una posible obsesión enfermiza del presidente de LaLiga:«Te pido no hablar de esto porque hay límites y se ha entrado en un campo que solo tiene disculpas si es un caso clínico —deslizó—. Si no es así, no hay justificación ni disculpas. Creo que el madridismo cada vez más entiende a lo que se enfrenta. Para el prestigio gigante que el fútbol español tiene en el extranjero, es mejor que intentemos quedarnos con esa cosa aquí y que no salga fuera».Ese tono duro mutó en comprensión cuando el luso respondió a la primera cuestión sobre Vinicius. Para empezar, el técnico luso le quitó hierro al error del brasileño que propició el segundo gol de la Roma y el posterior cambio que acabó con el delantero en el banquillo: «Lo que me molestó fue la naturaleza del segundo gol cuando el partido estaba equilibrado, sin ningún problema para nosotros. (Vinicius) no debió hacer lo que hizo, pero ya está, no pasa nada. Yo hice cinco cambios, no solo uno. El cambio es parte del fútbol. Vinicius tiene que trabajar más y sin prometer nada, porque no me gusta prometer, pero pienso que el miércoles jugará de titular». Cuando habla del miércoles, Mou se refiere a la cita del Real Madrid ante el Leipzig en la fase de liguilla de la Champions, ya que Vinicius no podrá jugar en Liga hasta dentro de un mes después de haber sido sancionado con cuatro partidos de suspensión por el tirón de pelo a Saliba , futbolista del Villarreal: «En cuanto a los cuatro partidos de sanción estoy contento porque creí que le iban a dar más. Pensaba que los gatos escondidos le meterían uno o dos más» .«Si yo fuera Vinicius probablemente no estaría aquí, este verano hubiera forzado una salida a un país o a un club donde le respeten»Y a renglón seguido, a otra pregunta sobre el brasileño, el entrenador portugués le dio cariño, mucho cariño: «Es un chico espectacular y es fácil tener una buena relación. Me paso minutos con él a solas todos los días. Le doy un valor tremendo porque siempre consigue vivir y sobrevivir con una sonrisa. Si yo estuviese en su lugar probablemente no estaría aquí, este verano hubiera forzado una salida a un país o a un club donde le respeten. Por madridismo, por amor al club y a la ciudad, por creer que se puede mejorar, renovó y sigue con esa sonrisa. Le pueden influir negativamente porque es humano, pero quitarle esa alegría no creo que alguien lo vaya a hacer».Todavía hubo una tercera cuestión sobre Vinicius, concretamente sobre los consejos que le da Mourinho a su jugador. La respuesta volvió a ser tan categórica como afectuosa: «Son conversaciones privadas. Cuando yo llegué, renovó. Firmó porque el Madrid es su casa y con la ilusión de seguir haciendo historia y ganar títulos. Se lleva bien con todos en el vestuario, es un foco de alegría. Tengo muchísimas dudas de que yo hubiese tenido su fuerza para seguir aquí con todas las ofertas que tenía». Antes, al comienzo de su comparecencia sabatina, el entrenador luso alabó al Sevilla, rival este domingo en el Bernabéu en la jornada 9 de Liga, y a su homólogo en el banquillo andaluz: «El Sevilla es un gran equipo. Los partidos que ha perdido los ha competido, fuera de casa siempre compite. Luis García está haciendo un gran trabajo. Será un partido muy difícil, pero queremos ganar». Mourinho dejó otros mensajes sobre los nombres propios surgidos a raíz de las conclusiones tácticas y técnicas de la remontada europea (3-4) en el Olímpico romano . Por ejemplo, así habló de Güler: «Es un jugador con mucho talento, pero no es todavía y por suerte, un producto acabado».Y de Endrick : «Hay veces que nos cuesta dar mérito a quién hace cosas bien y machacáis cuando las cosas se hacen mal. Es mérito del chico, que reventó con todo... Hay mucha gente que merece jugar. Hay más de once que merecen jugar, hay 15-16. Lunin merece jugar y no estoy de broma. Un chico que trabaja como él trabaja cada día con el mejor portero del mundo y está positivo, pero no juega. Yo no puedo meter a los dos a jugar. Con los jugadores de campo es la misma historia. Estaremos todos de acuerdo a que los cinco jugadores que entraron (en Roma) y cambiaron el partido merecen jugar mañana, pero ¿los otro no? ¿Diomande no merece jugar? ¿Cucurella no merece jugar? ¿Valverde no merece jugar? ¿Mbappé no merece jugar? Significa que es una parte difícil del trabajo de un entrenador. Compañeros míos que entrenan a equipos con menos recursos dirán que tengo suerte. Es una suerte y una mala suerte tener periodistas como vosotros, que lo hacéis más complicado».Hablando de y a los periodistas, Mourinho dejó un último recado al valorar hipotéticos fichajes en el mercado de invierno: «Yo no pido nada. Estoy contento con la plantilla y los jugadores. Tengo la sensación de que la normalidad es que la gente mejore. Individual y colectivamente. Sobre todo, si tenemos tiempo y paz para trabajar».