Noruega rinde homenaje a Harald V en un funeral multitudinario con presencia de realeza europea
Noruega celebró un funeral multitudinario para el rey Harald V, fallecido el 28 de agosto a los 89 años, en la catedral de Oslo. La ceremonia, envuelta en solemnidad y tristeza, congregó a la mayoría de las monarquías europeas, líderes políticos y miles de ciudadanos noruegos que siguieron el evento a pie de calle o a través de pantallas gigantes. El primer ministro Jonas Gahr Støre destacó que Harald V fue un rey que 'nos hizo felices, que se rió con nosotros en los momentos alegres y lloró con nosotros en los momentos de dolor', haciendo referencia al atentado de Breivik de 2011 que dejó 77 muertos. El funeral incluyó un despliegue de seguridad masivo, con 7.000 efectivos entre policías y militares, y una procesión desde el Palacio Real hasta la catedral. Tras el funeral, el nuevo rey Haakon VII salió al balcón para saludar a los ciudadanos, mientras las campanas de Noruega repicaban en honor a su padre. El evento también destacó por la presencia de Marius Borg Høiby, hijo de la reina consorte Mette-Marit, quien fue condenado por violaciones y agresiones sexuales, lo que generó críticas por considerarse una afrenta para las víctimas de su violencia. La ceremonia finalizó con el entierro en la capilla de Akershus, donde descansan otros reyes anteriores, y el regreso de la familia real al Palacio Real para saludar a los ciudadanos. El funeral reunió a 200.000 personas en las calles de Oslo, reflejando el profundo cariño que el pueblo noruego sentía por Harald V, conocido como 'el abuelo del pueblo'.