Y, cuando acabó, lo pusimos dos o tres veces más. Un disco perfecto, sorprendente. Todo sonaba bien ahí, no hacía falta artificio.
Y no me extiendo, que es melancolía. Ahora sale un disco, abres spotify, lo pones un par de veces y listo. Sin ronanticismo, sin emoción... sin nada.
Y, cuando acabó, lo pusimos dos o tres veces más. Un disco perfecto, sorprendente. Todo sonaba bien ahí, no hacía falta artificio.
Y no me extiendo, que es melancolía. Ahora sale un disco, abres spotify, lo pones un par de veces y listo. Sin ronanticismo, sin emoción... sin nada.