El juego de sillas aboca a la izquierda a una nueva negociación sobre la bocina
A nadie puede sorprenderle ya en este país que, a poco más de 24 horas del cierre del plazo para el registro de coaliciones que concurrirán a las generales del 29 de noviembre, los herederos de Sumar, Podemos y las izquierdas soberanistas sigan sin acuerdo para concurrir juntos a esta cita con las urnas. El motivo, la sempiterna pugna por liderar el espacio. Esa guerra fratricida que tan harto tiene ya a un electorado izquierdista que propició, echándose a las calles por la crisis de vivienda contra el actual Gobierno «progresista», el adelanto electoral. De esto hace tan solo diez días. Desde entonces, se han ido sucediendo numerosas filtraciones a un lado y a otro, lo que ha hecho que la negociación se traslade de la mesa -a puerta cerrada- a los medios de comunicación -en abierto- con todas las organizaciones tratando de sacar cabezaDe entre toda esta marejada de informaciones y acusaciones cruzadas, tan solo hay un puñado de certezas al cierre de esta edición. En primer lugar, que el coportavoz de Más Madrid en la Asamblea de la región y cabecilla del sector crítico del partido, el 'outsider' Emilio Delgado, encabezará la lista por la capital. En teoría, le acompañará la ministra Mónica García, que primero quiso encabezar la candidatura, pero, a los dos días, se la relegó como número dos por lo que pudiera ocurrir (las encuestas dan a Frente Amplio, antes Sumar, diez escaños o incluso menos), y los diputados autonómico y nacional, Edu Rubiño y Tesh Sidi, aunque esto no es seguro. Por otra parte, que los regionalistas madrileños acaparen los puestos de salida de la capital obligaba a Ada Colau a presentarse por Barcelona. La exalcaldesa de la Ciudad Condal es, además, la «figura de consenso» elegida por Comuns, Izquierda Unida, Movimiento Sumar y Más Madrid como candidata a la Presidencia del Gobierno este 29-N, alfombrando así su vuelta al 'front row' político.En Cataluña, además, Podemos y Esquerra Republicana alcanzaron el Día de la Fiesta Nacional un inédito a la par que desconcertante acuerdo. Los de Oriol Junqueras incorporarán 'independientes' de la formación morada en las listas por Barcelona y Tarragona. A cambio, Gabriel Rufián (que se queda en ERC como portavoz en Madrid, pese a postularse en febrero como líder de la izquierda estatal) hará campaña por Irene Montero en el resto del país. La exministra de Igualdad ha llevado a término sus primarias abiertas conjuntas, unos comicios organizados por Podemos y a los que solo ha concurrido Podemos. La votación, no obstante, está abierta hasta este jueves por la noche. A partir del mediodía del viernes, se descubrirá la pólvora: la actual eurodiputada y número dos del partido se impone a sus inexistentes rivales. Colau, por cierto, ha ofrecido su cabeza y la marca Frente Amplio en caso de no agradar a los morados con tal de atraerles a su bando. Una iniciativa unilateral que ha molestado a los herederos de Sumar, que horas después lanzaron el logo y los perfiles en redes. A cambio, la ahora candidata a presidenta del Gobierno ha recibido reproches de Podemos, pese a que se la escogió, precisamente, para allanar el camino con este dada su buena sintonía y su habitual interlocución: «No puedo entender por qué una persona con que tiene un compromiso democrático como es Ada Colau no ha aceptado presentarse a unas primarias en las que puedan decidir cuál es la mejor cabeza de cartel», ha denunciado Belarra. Por el momento, solo se ha dado el pacto en las Islas: una coalición entre Podemos, IU, Sumar y Nueva CanariasA partir de aquí, no hay nada escrito, aunque todo apunta a una misma dirección: carrera en solitario de Podemos en Madrid y Cataluña para asegurar el escaño de Irene Montero -de hecho, Pablo Iglesias, fundador y voz de la conciencia del partido ha defendido que ir separado del Frente Amplio no resta votos en ambas ciudades-. Cosa distinta son los territorios. Los de Ione Belarra han intentado abrir una negociación por separado con IU (a Sumar ni lo tienen en cuenta, habida cuenta de su escasa o nula implantación territorial y bases) en Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, Navarra, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Murcia, Extremadura, Andalucía y Canarias. Por el momento, solo se ha dado el pacto en este último archipiélago: una coalición entre Podemos, IU, Sumar y Nueva Canarias.Pero Antonio Maíllo, coordinador federal de IU, se ha plantado. Dice rechazar los «juegos» de última hora y los «acuerdos troceados» en las comunidades autónomas. Y lanza un aviso: «Solo negociamos desde el Frente Amplio».