El jefe del Servicio Penitenciario de Israel organiza una visita de colonos a una prisión para ver a detenidos palestinos sometidos
Según un informe del medio israelí Shomrim, el jefe del Servicio Penitenciario de Israel (IPS), Kobi Yaakobi, invitó a más de 20 colonos del asentamiento ilegal de Har Homa, en Jerusalén ocupada, a una visita en la prisión de Nitzan, cerca de Ramla. La delegación, recogida en autobús oficial, recorrió varios pabellones de presos, asistió a una lección de Torá y disfrutó de un almuerzo abundante preparado especialmente. Durante el recorrido, los visitantes observaron a detenidos palestinos obligados a tumbarse en el suelo y esposados, en lo que una fuente describió como un 'safari' para satisfacer deseos de venganza. El IPS, que restringe estrictamente el acceso a familiares, abogados y organizaciones como la Cruz Roja (prohibida desde septiembre por 'amenaza a la seguridad'), justificó que los detenidos se mantienen así durante actividades operativas. Esto ocurre en un contexto de aumento de denuncias de torturas, negligencia médica y muertes en custodia: desde octubre de 2023, el número de detenidos palestinos se ha duplicado hasta superar los 9.300 (incluyendo niños, mujeres y periodistas), y al menos 87 han fallecido en prisiones israelíes, según grupos de defensa de presos y un informe de Médicos por los Derechos Humanos-Israel, que eleva la cifra a 98 muertes, muchas por tortura o privación de alimentos. La mayoría de detenidos de Gaza no fueron clasificados como militantes por el propio ejército israelí. Este incidente se enmarca en la escalada de violencia y represión desde el inicio del conflicto en Gaza.