El TSJA confirma el despido improcedente de un vendedor de motos en Oviedo por conflicto sobre las vacaciones de verano
El Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) ha confirmado la sentencia que declara improcedente el despido de un trabajador de una tienda de motocicletas en Oviedo. El conflicto surgió a principios de 2025, cuando la empresa prohibió disfrutar vacaciones entre junio y septiembre por ser meses de alta actividad. El empleado, inicialmente conforme, pidió posteriormente tomarlas en verano tras consultarlo con su familia. Pese a varias conversaciones —incluida una oferta de finiquito de unos 16.000 euros que rechazó por necesitar el empleo—, la empresa contrató a otro comercial en marzo de 2025 y, cuatro días después, despidió al trabajador alegando causas económicas: caída de ventas desde 2023, encarecimiento de productos y menor poder adquisitivo.
El trabajador impugnó el despido, argumentando que la verdadera causa era el desacuerdo por las vacaciones y que su categoría profesional era superior (atención al cliente, gestión de ventas, tramitación de contratos y labores comerciales). El Juzgado de lo Social número 1 de Oviedo declaró el despido improcedente, elevó la indemnización a 20.833,78 euros y obligó a la empresa a readmitirlo o pagarla (descontando lo ya abonado de unos 8.100 euros). La empresa recurrió, insistiendo en las causas económicas y en rebajar la categoría profesional, pero el TSJA desestimó el recurso: no se acreditó suficientemente la necesidad de suprimir el puesto, no se pueden introducir nuevos argumentos y las funciones justifican la categoría superior. Además, el tribunal recoge el conflicto vacacional como origen de la ruptura, frente a una justificación económica insuficiente. La empresa debe readmitir al trabajador o indemnizarlo, asumiendo las costas. La sentencia no es firme y cabe recurso ante el Tribunal Supremo.