Dos policías heridos a puñetazos y patadas por una detenida en un calabozo en Madrid
Todo comenzó con unos escupitajos y acabó a patadas. Violeta B. G., española de 21 años, ha sido denunciada por dos policías nacionales a los que propinó golpes durante su estancia en un calabozo de la comisaría del distrito de Centro. Las imágenes de la agresión, a las que ha tenido acceso ABC, demuestran la violencia de esta joven contra los funcionarios.El suceso se produjo pasada la medianoche del pasado 11 de septiembre en esa zona de Madrid. Según fuentes policiales, un coche patrulla que se encontraba en la calle recibió inopinadamente los esputos de esta ciudadana, que vive en el barrio de Las Letras. Rápidamente, aunque no sin oponer resistencia, fue arrestada y conducida a la sede policial de la calle de Leganitos.A la una y cuarto de la noche, una vez filiada, fue conducida a uno de los calabozos, situado en la zona inferior del viejo edificio, pero su actitud era tan agresiva, que tuvieron que participar cinco agentes en el intento de reducirla, dos de ellos mujeres. Como muestra el vídeo, se revolvía como gato panza arriba, dando patadas y puñetazos, mientras que los funcionarios intentaban controlarla agarrándola por sus extremidades.«Muestra una actitud poco colaboradora -reza al agente que redacta el atestado policial-, teniendo que ampliar la fuerza para proceder con seguridad. En el transcurso del traslado desde la habitación de cacheo a su celda, es necesaria la colaboración de hasta cuatro agentes desde cada una de las extremidades de la detenida». Pero se soltó con fuerza y dio «una patada en los testículos» uno de ellos. Y es cuando acude el quinto policía para conseguir meterla en la celda, la número 11 de la comisaría.Ya dentro, no cede en sus agresiones. «Se procede a dejarla inmóvil -añade-, realizando la salida gradual de los agentes, y quedando únicamente dos de ellos. Uno suelta la parte superior de la detenida, por lo que intenta golpear con un puñetazo al otro», pero no lo consigue. Entonces, vuelven a retenerla y al soltar la un policía de las piernas, recibe otro puntapié en toda la cara. Suma, por ello, otro delito de atentado a agente de la autoridad.«Por estos hechos, proceden ambos agentes a abandonar su puesto de trabajo, siendo sustituidos por otros dos, perjudicando el servicio ordinario de prevención en la vía publica», precisamente cuando aquella noche debían estar en el refuerzo por la alta afluencia de personas en el distrito con motivo del Gran Premio de Formula 1 de Madrid, que se estaba celebrando ese fin de semana.Escalada de agresiones a agentesLos afectados han interpuesto las correspondientes denuncias, siendo asistido uno de ellos por el abogado Alfredo Arrién, de Paredes y Asociados. En el reporte al juzgado, se han incluido los partes de lesiones de los funcionarios. Uno de ellos, por ejemplo, presenta una erosión en el dedo meñique de la mano derecha, además de una inflamación en el escroto, debido a la patada sufrida en la zona genital. El otro tiene contusiones junto a un ojo y en la mejilla. Ninguna de las heridas reviste gravedad.Este es uno de los muchos casos de agresiones a agentes de la autoridad que se vienen registrando y que, según fuentes policiales, cada vez son más. Indican una merma en el respeto a los uniformados, con lo que tienen que lidiar cada día, sobre todo entre la población más joven. El asunto está en manos del juzgado de Instrucción número 35 de Madrid.El distrito de Centro cuenta con el mayor volumen de trabajo de todas las comisarías de España, debido al numeroso paso de turistas y residentes en la capital por áreas como la Puerta del Sol, la Gran Vía y barrios donde proliferan los pisos turísticos y los locales de ocio, como son Chueca, Malasaña, La Latina, Huertas y Lavapiés. Este último, además, destaca por la gran cantidad de incidencia del trapicheo de drogas y peleas a todas horas.